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Dédicace

Lo fingido verdadero, incluida en la Decimasexta parte de las comedias de Lope de Vega Carpio, Procurador fiscal de la Cámara apostólica

Vega Carpio, Lope Félix de

Éditeur scientifique : Couderc, Christophe

Description

Auteur du paratexteVega Carpio, Lope Félix de

Auteur de la pièceVega Carpio, Lope Félix de

Titre de la pièceLo fingido verdadero, incluida en la Decimasexta parte de las comedias de Lope de Vega Carpio, Procurador fiscal de la Cámara apostólica

Titre du paratexteLo fingido verdadero, tragicomedia famosa, dedicada al Reverendo Padre Presentado Fray Gabriel Téllez, religioso de Nuestra Señora de la Merced, Redención de Cautivos

Genre du texteDédicace

Genre de la pièceComedia

Date1621

LangueEspagnol

ÉditionEn Madrid, por la viuda de Alonso Martín, a costa de Alonso Pérez, in-4°,

Éditeur scientifiqueCouderc, Christophe

Nombre de pages3

Adresse sourcehttp://www.cervantesvirtual.com/obra/lo-fingido-verdadero--0/

Fichier TEIhttp://www.idt.paris-sorbonne.fr/tei/Vega-Fingido-Dedicace.xml

Fichier HTMLhttp://www.idt.paris-sorbonne.fr/html/Vega-Fingido-Dedicace.html

Fichier ODThttp://www.idt.paris-sorbonne.fr/odt/Vega-Fingido-Dedicace.odt

Mise à jour2014-10-17

Mots-clés

Mots-clés français

GenreComedia hagiographique (« histoires divines ») ; « fábulas » (comédies divertissantes) ; tragi-comédie

ScenographieMachineries

ReprésentationPublic ignorant

Relations professionnellesEnvie littéraire

Mots-clés italiens

GenereComedia agiografica (« storie divine ») ; « fábulas » (commedie divertenti) ; tragi-commedia

ScenografiaMacchine sceniche

RappresentazionePubblico ignorante

Rapporti professionaliGelosia letteraria

Mots-clés espagnols

GéneroComedia hagiográfica (« historias divinas ») ; « fábulas » (comedias de diversión) ; tragicomedia

EscenografiaTramoya

RepresentaciónPúblico ignorante

Relaciones profesionalesEnvidia literaria

Présentation

Présentation en français

Précédée d’une dédicace à Tirso de Molina, la comedia hagiographique Le Feint véritable (Lo fingido verdadero), dont le héros est le comédien martyr saint Genest, est placée en douzième et dernière position de la Parte XVI, ce qui permet de supposer que Lope de Vega put intervenir tardivement sur ce dernier texte du volume, de même qu’il pourrait l’avoir fait pour la préface générale qui en fait l’ouverture1. En effet, plus d’un an s’était écoulé entre la concession de la licence d’impression (septembre 1620) et la publication du volume (la liste d’errata est datée de décembre 1621)2. Or, dans l’intervalle, Tirso de Molina avait mis un point final à sa miscellanée intitulée Les Villas de Tolède (Los Cigarrales de Toledo) où il prenait à plusieurs reprises (et notamment dans la préface) la défense du nouveau théâtre et, implicitement, du « Phénix des beaux esprits »3. On peut donc considérer que Lope exprime à Tirso sa gratitude dans un contexte encore marqué, en 1620 et 1621, par les querelles autour de la Comedia nueva et de la personne du Phénix, et que les deux dramaturges sont alors proches4.

La dédicace au moine poète, que Lope orne de citations latines comme à son habitude, permet à l’auteur de Lo fingido verdadero de mettre en œuvre, d’une façon au moins implicitement polémique, une défense du nouveau théâtre auquel il considère avoir donné des lettres de noblesse, tout en se plaignant, comme il le fait longuement dans la préface dialoguée qui ouvre le volume, de la mode récente des machineries récemment importées d’Italie et autres réalisations des « charpentiers ». Lope renvoie de la sorte dos à dos deux catégories de dramaturges et deux pratiques de l’écriture dramatique : aux mauvais écrivains, méritant à peine d’être appelés poètes, car ils sont dépourvus de talent et ne se guident que sur le goût d’un public ignorant, Lope oppose les poètes savants pouvant exceller aussi bien dans les lettres sacrées que dans les profanes. Tirso de Molina est un exemple insigne dans cette catégorie selon Lope, qui souligne habilement au passage le talent du dédicataire comme auteur d’« histoires divines », autrement dit de comedias hagiographiques, sous-genre auquel appartient sa propre pièce sur saint Genest. Mais Lope laisse aussi entendre que Tirso est capable de la même excellence littéraire lorsqu’il écrit des pièces qui sont appelées, ici comme dans d’autres textes, « fables » (fábulas), c’est-à-dire des comedias divertissantes dont le sujet est inventé. On voit enfin apparaître dans cette dédicace la thématique de l’envie : l’allusion demeure très vague à la nature de la jalousie dont Tirso serait la victime, et l’on ne sait rien de l’identité des envieux, mais on reconnaît là un véritable leitmotiv des préfaces et dédicaces de Lope, qui fait aussi partie des topoï du paratexte théâtral en Espagne.

Présentation en espagnol

La comedia hagiográfica Lo fingido verdadero (sobre el martirio del actor san Ginés), que Lope de Vega dirige a Tirso de Molina, es la última de la Parte XVI, lo que permite suponer que el Fénix pudo intervenir más fácilmente en este último texto del volumen, así como pudiera haber modificado muy tardíamente el prólogo general que lo abre5. En efecto, más de un año transcurrió entre la obtención de la licencia (septiembre de 1620) y la publicación de la Parte, cuya « fe de erratas » es de diciembre de 16216. Entre estas dos fechas, Tirso había terminado Los Cigarrales de Toledo, la miscelánea en la que tomaba repetidamente (y en particular en el prólogo) la defensa de la Comedia Nueva y, por consiguiente, de Lope de Vega7. Es posible considerar, por lo tanto, que el Fénix expresa en la Parte XVI su gratitud hacia Tirso, en un contexto aún marcado, en 1620-1621, por unas polémicas en que se mezclaban ataques al nuevo teatro con otros dirigidos a la persona de Lope de Vega8. ; La dedicatoria al Mercedario, que Lope según su costumbre adorna con no pocas citas latinas, le permite ilustrar, de manera más o menos implícita, una defensa de la Comedia Nueva que considera haber elevado a un alto nivel de dignidad literaria. Al mismo tiempo, Lope critica, como también lo hace en el prólogo de la Parte, las tramoyas y otras innovaciones técnicas de los « carpinteros », lo que le permite diferenciar dos categorías de autores y dos prácticas dramáticas : por una parte, los malos poetas, que apenas merecen este nombre, porque no tienen talento y sólo persiguen el aplauso del público ignorante, y, por otra, los poetas con cultura, capaces de lucirse tanto en las letras profanas como en las sagradas. Tirso de Molina es un ejemplo excelso de esta segunda categoría para Lope, que de paso subraya el genio del Mercedario como autor de « historias divinas », etiqueta genérica que designa a las comedias de santos, de que Lo fingido verdadero es ejemplo. Pero Lope también deja entender que Tirso es capaz de la misma excelencia literaria cuando se dedica a escribir lo que aquí, como en otros textos, se designa como « fábulas », es decir comedias de invención destinadas a la diversión (y no a la edificación). Por fin, asoma en esta dedicatoria la temática de la envidia : aunque la alusión es imprecisa y no se entiende por qué Tirso es o ha sido víctima de la envidia, lo cierto es que aparece aquí lo que es un verdadero leitmotiv de los prólogos y dedicatorias de Lope, que también es un topos del paratexto teatral en España.

Texte

Lo fingido verdadero, tragicomedia famosa, dedicada al Reverendo Padre Presentado Fray Gabriel9 Téllez, religioso de Nuestra Señora de la Merced, Redención de Cautivos

{259v} Entre los estudios de las sagradas letras también ha lucido en Vuestra Paternidad el de las humanas, de que tenemos claros ejemplos, y para descansar el arco, tal vez el de las musas.

Quorum medicina quiesque
dijo Ovidio
Nulla nisi studio, Pieridumque mora10.

Y esto con felicidad de la Naturaleza, por el problema a que responde Horacio : Nec studium sine divite vena11. Las comedias han dado licencia en España a que muchos que ignoran consigan algún nombre, aura vulgar {260} y desvanecimiento ridículo. Pero bien saben los que saben que no saben12, y que por la mayor parte se agrada el pueblo13 de muchas cosas que son exteriores al poeta14. Este nombre doy yo al que lo es sin escribirlas15, no porque al que las escribiese bien se le quitaría, aunque no hubiese probado la pluma en otras materias, que pienso es lo que sintió Ovidio :

Diversum quamvis quisque sequamur iter16.

Que quien tiene arte y natural17 podrá felicemente18 escribir en todas, y no tener la diferencia de ingenio que piden las sales y facecias destas fábulas19. Algunas historias divinas he visto de Vuestra Paternidad, en este género de poesía, por las cuales vine en conocimiento de su fertilísimo ingenio, pues a cualquiera cosa que le aplica, le halla dispuesto. Y con la afición que desta correspondencia nace, aunque a los envidiosos parezca imposible simpatía, quedé cuidadoso de ofrecerle alguna20, y por ventura, en reconocimiento de lo que a todos nos enseña, templándome en su alabanza como en la reprehensión de otros, por el consejo de Séneca : Lauda parce, vitupera parcius21. Dando la razón al filósofo, que como es reprensible la excesiva alabanza, así el inmoderado vituperio ; porque como la una es sospechosa de adulación, la otra de malignidad y aborrecimiento. Que por el que me tienen a mí, no quiero más defensa que aquellas palabras de San Jerónimo en el Pró{260v}logo a los libros de Nehemías : Et interdum contra se, conscientia repugnante, publice lacerant, quod oculte legunt22. Lo fingido verdadero, tragicomedia de la vida y martirio de San Ginés representante, doy a la estampa con el nombre de Vuestra Paternidad y con muchas razones para que sea suya, a pesar de los que envidian sus obras, que tantos bien intencionados23 califican, haciendo elección de historia divina, así por su profesión como por haberles escrito tan felizmente, escureciendo los que se valen de los Edipos y Tiestes, que mejor dijera de los caballos y carpinteros, por quien Marcial, en su décimo libro : Quid nisi monstra legis24 ?

Capellán de V. R.,

Lope de Vega Carpio