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Aprobación

Cuarta parte de comedias nuevas de don Pedro Calderón de la Barca, Caballero de la Orden de Santiago    

Avellaneda y de la Guerra, Francisco de

Éditeur scientifique : Quero, Fabrice

Description

Auteur du paratexteAvellaneda y de la Guerra, Francisco de

Auteur de la pièceCalderón de la Barca, Pedro

Titre de la pièceCuarta parte de comedias nuevas de don Pedro Calderón de la Barca, Caballero de la Orden de Santiago    

Titre du paratexteAprobación de don Francisco de Avellaneda y de la Guerra, censor de las comedias, por su Majestad

Genre du texteAprobación

Genre de la pièceRecueil de comedias

Date1672

LangueEspagnol

ÉditionEn Madrid. Por Ioseph Fernández de Buendía. A costa de Antonio de la Fuente, mercader de libros. Véndese en su casa enfrente de San Felipe, y en Palacio, 1672, in-4°. (Lien vers l’édition numérisée bientôt disponible)

Éditeur scientifiqueQuero, Fabrice

Nombre de pages2

Adresse sourcehttp://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/13538396545831500976613/031502.pdf

Fichier TEIhttp://www.idt.paris-sorbonne.fr/tei/Calderon-CuartaParte-Aprobacion.xml

Fichier HTMLhttp://www.idt.paris-sorbonne.fr/html/Calderon-CuartaParte-Aprobacion.html

Fichier ODThttp://www.idt.paris-sorbonne.fr/odt/Calderon-CuartaParte-Aprobacion.odt

Mise à jour2014-10-18

Mots-clés

Mots-clés français

SujetNouveauté de l’intrigue

DramaturgieRespect de l’art

ActionScènes types (pasos) ; intrigue (traza)

ScenographieMouvements des personnages

ReprésentationFestivités royales

RéceptionTraduction des pièces de Calderón ; succès international

Mots-clés italiens

ArgomentoNovità dell’intreccio

DrammaturgiaRispetto dell’arte

AzioneScene di baule (pasos) ; intreccio (traza)

ScenografiaMovimenti dei personaggi

RappresentazioneFesteggiamenti reali

RicezioneTraduzione delle opere di Calderon ; successo internazionale

Mots-clés espagnols

TemaNovedad del enredo

DramaturgiaRespeto de los preceptos

AcciónEscenas tipos (pasos) ; enredo (traza)

EscenografiaMovimientos de los personajes

RepresentaciónFiestas de corte

RecepciónTraducción de las obras de Calderón ; éxito internacional

Présentation

Présentation en français

La Cuarta Parte des comedias de Calderón est le dernier volume édité du vivant de l’auteur et reconnu par ce dernier puisque la suivante, Quinta parte, parue à Barcelone, fut reniée par celui-ci. Il fallut attendre l’intervention de l’ami de Calderón Juan de Vera Tassis pour que fût publiée à Madrid, en 1682, une Verdadera Quinta Parte. ; Dans cette pièce liminaire, Francisco de Avellaneda se fait l’écho de la renommée de Calderón et rédige ce qui ressemble davantage à un éloge du poète qu’à une censure de l’ouvrage en question. Avellaneda ne cache pas son admiration pour l’œuvre de Calderón. Le comparant aux plus grands artistes de l’Antiquité, il se plaît à énumérer les qualités d’une œuvre théâtrale qui, pour son auteur, ne prenait tout son sens que dans les conditions particulières de sa représentation. Si dans le corral de comedias Calderón s’en tient à l’utilisation que Tirso de Molina ou Lope de Vega faisaient de cet espace – quoique la tendance à utiliser d’autres ressources scéniques, d’autres espaces et des mécanismes de toute sorte, soit déjà accusée –, la mise en scène s’enrichit considérablement quand elle a lieu à la cour, qu’il s’agisse des jardins du Buen Retiro ou de son Coliseo. C’est à ce spectacle de cour, qui ne renie rien des procédés en usage dans les corrales, qu’Avellaneda rend hommage ici. Il fait de cette inventivité, pour ainsi dire, une des raisons de l’immense succès de Calderón.

Le texte de cette approbation diffère légèrement dans l’édition de 1688 (Madrid, Francisco Sanz)1, sans doute à cause de l’intervention de Juan de Vera Tassis.

Présentation en espagnol

La Cuarta Parte de las comedias de Calderón es el último volumen que se publica en vida del autor quien lo reconoce como suyo, al contrario de la Quinta parte siguiente, impresa en Barcelona sin su autorización y rechazada por él. Hubo que esperar la intervención del amigo de Calderón Juan de Vera Tassis para que fuera publicada en Madrid, en 1682, una Verdadera Quinta parte. ; En esta pieza liminar, Francisco de Avellaneda se hace eco del renombre de Calderón y redacta un texto que más tiene de elogio del poeta que de censura de la obra en cuestión. Avellaneda no oculta su admiración hacia Calderón. Comparándolo a los mayores artistas de la Antigüedad, se complace en enumerar las cualidades de una obra dramática que, para su autor, sólo tenía sentido dentro de las condiciones particulares de su representación. Si en el corral de comedias Calderón se conforma con la utilización que hacían de este espacio Tirso de Molina o Lope de Vega (aunque la tendencia a valerse de otros recursos y otros espacios escénicos, y mecanismos de toda clase ya es patente), la puesta en escena se enriquece de manera considerable en la corte, sea para una representación en los jardines del Buen Retiro o en su Coliseo. A este espectáculo cortesano, que no renuncia a los procesos usados en los corrales, homenajea Avellaneda aquí. Por así decirlo, hace de la invención en él desplegada una de las razones del inmenso éxito de Calderón. ; El texto de esta aprobación difiere ligeramente en la edición de 1688 (en Madrid, por Francisco Sanz), sin duda por culpa de la intervención de Juan de Vera Tassis.

Texte

Aprobación de don Francisco de Avellaneda y de la Guerra2, Censor de las comedias por su Majestad.

Muy Poderoso Señor.

{NP1} Por mandado de Vuestra Alteza he visto un libro de doce comedias de Don Pedro Calderón de la Barca, Quarta Parte dellas, que se da a la estampa, para que califiquen las mejores observaciones de los ojos cuantos discretos primores han logrado los oídos, en tantos repetidos aciertos, como vocean inmortales sus aplausos. Díganlo sin emulación todas las naciones, pues en sus dialectos traducidas las veneran3, coronando los laureles de sus estimaciones la siempre digna frente de su gloriosa fama, sin que el rayo de la emulación pueda injuriar la defendida posteridad que la guarnece, contra la ojeriza de los tiempos.

No es disipar los altos grados de los remontados cisnes, que se elevaron al más encumbrado Olimpo de sus plausibles ideas, con tantos como felices vuelos de sus doctas plumas4, el que con vanidad mi cariño diga dentro de la más acreditada experiencia, que de todos, aunque escribieron más, no numerarán cumuladas dentro de las precisiones del arte, en novedad de trazas5, pasos del tablado6, valentía en el movimiento de las figuras, e invenciones de teatros7, siendo el más festivo desempeño de los reales festejos, en quien todo el rigor de los más clásicos pueda decir, que en todas digo otra vez hallen nú{NP2}mero con estas precisiones, que compitan con las deste Autor.

No es osadía cariñosa, por las veneraciones que le tributo, verdad sí, mas apoyada en todo el resto de tantas repetidas calificaciones que la ilustran.

Exclame Roma, no por mejor patria, el haberle faltado un hijo, en que ennoblecer, por mayor asombro la mejor estatua a fatigas de Fidias, y Lisipos, ni del buril afanes, ni del pincel colores, pudieron exaltar más relevantes ejecuciones, que las que a la continua tarea de estos estudios se vinculan en los siempre fijos fundamentos del templo de su memoria, sin segundo en [n]uestro siglo.

En la capacidad de la mayor pluma se estrecharán los elogios, ligera lo que le contribuye la mía en los limitados rasgos que la gobiernan, haciendo escudo de reparable antídoto de las más doctas que le defienden contra la ponzoña de la envidia común, cosecha de los tiempos de propagar Zoilos8 contra Homeros. Ociosa dejó siempre a la censura la discreción del Autor, anticipando en los créditos de sus aciertos la licencia que tan merecida le tiene a Vuestra Alteza. Éste es mi sentir. Madrid a 18 de junio de 1672.

D. Francisco de Avellaneda.